LA ETNOEDUCACIÓN URGE.

 
 Fernando Palacios.

 Fernando Palacios.

 

Le pido que se presente como quiera, así que me dice que es Fernando Palacios, afroantioqueño y que su línea de trabajo es el tema etnoeducativo en Medellín, Antioquia y Colombia. A partir de ahí, este maestro me habla del tiempo perdido y encontrado, de los saberes arrebatados y recuperados, del orgullo fenecido que renace, de los ancestros que murieron y siguen vivos y más fuertes que nunca y de las ganas de aprender un nuevo país desde su globalidad, desde su riqueza cultural, desde su pasado herido y su presente con cicatrices que se prepara para un futuro pleno o, al menos, mejor.

 

L-.¿Por qué te has presentado como afroantioqueño? ¿Por qué usar el prefijo “afro” es importante para ti?

F-.Porque ese prefijo es el reconocimiento de esa historicidad que tenemos. Mi padre es chocoano, mi madre es antioqueña, crezco en un territorio blanco mestizo, donde la historia se cuenta a partir de lo que es la esclavización, entonces, ese prefijo es rescatar esa memoria, toda esa historia que tenemos y reconocerla en todo momento, en nuestra manera de hablar y también en cómo queremos ser vistos

L-.¿Cómo estás rescatando esa historia?

F-. Es un trabajo desde la educación porque yo soy maestro de escuela, aunque también doy clases en secundaria y en la universidad. Todos los niveles siempre están transversalizados por un tema que es el enfoque diferencial étnico, donde se rescatan los saberes de las diferentes comunidades étnicas que tenemos en el país, saberes que hacen que, verdaderamente, la escuela sea concertada, incluyente, pertinente y de calidad.

L-.Háblanos de tu historia ligada a la etnoeducación en Colombia.

F-.Colombia tiene unas 68 lenguas indígenas, dos afro (criollo palenquero y el creol que hablan los raizales de San Andrés) , romaní , lengua de señas, sin embargo, únicamente nos saludamos y nos decimos “te quiero” en castellano.

En diferentes cargos que he desempeñado y que me han permitido tomar decisiones desde la Administración Municipal y Departamental, cuando empezamos a trabajar el tema, siempre me focalizan el territorio, me dicen, ve a tal territorio que es donde más afro hay o a tal otro donde hay indígenas. A partir de ahí, el siguiente paso es ir a reconocer a los maestros que están trabajando en las escuelas desde la etnoeducación y multiplicar y replicar lo que ellos están haciendo. No es algo que me haya inventado yo, mi padre fue maestro y también fue etnoeducador. En realidad, es tan simple como pensar que si estamos en un territorio multiétnico y pluricultural, que está lleno de saberes por todos lados y estamos en continua relación, hacía falta que ese respeto que se tiene por el otro, escalara a orgullo multicultural.  Aparte de eso, también era necesario que se avanzara a la interculturalidad, ahí es donde van tus saberes , mis saberes, nuestros saberes.

Lucia Mbomío

Lucia Mbomío

L-.¿Por qué hablar de etnoeducación y no de educación a secas? ¿Por qué lo nuestro es lo étnico? Quiero decir, todo el mundo pertenece a una etnia, ponerle ese prefijo, a mi modo de ver, es como asumir que las personas blancas no y que son ellxs quienes designan al resto de la población.

F-.Si la educación hubiese estado durante todos estos años enfocada en el Ser, no tendríamos la necesidad de acompañarnos con prefijos o enfoques puntuales para exaltar y rescatar lo que siempre se ha ocultado.

Hace poco, me preguntaba un rector por qué educación para afros, por qué no para blancos. Yo le expresaba que todo el tiempo ha sido para blancos y si no por qué nuestros parques, nuestras edificaciones y plazas siempre llevan los nombres de los conquistadores. Se trata de visibilizar lo que ha estado oculto, ya que lo que no se nombra, no existe, por eso nos toca hacer un trabajo no solamente en el ámbito de lo educativo sino en todos los campos y en las esferas de Gobierno.

En Antioquia tenemos la única gerencia de negritudes en todo el país y también hay de la mujer y política pública para todo, debido a que en el pasado no se ha tenido una base de crear rutas y beneficios para el Ser, los caminos que se han trazado siempre han discriminado a algunos seres.

Entre las preguntas internas que manejamos acá los maestros es si la educación es uno de los caminos para emancipar al sujeto de la deshumanización establecida por la colonialidad. La respuesta es sí. Resulta vital descolonizar la escuela y la etnoeducación es una estrategia que se enfoca en el ser para fortalecer el autorreconocimiento, hace tener currículos y saberes concertados, la otredad, los valores y el respeto.

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L-.¿Por qué es importante que nos encontremos en las páginas de los libros?

F-.La importancia de vernos reflejados como referentes dentro de una sociedad y no sólo como las personas de mano de obra o plagados de estereotipos, vernos en toda la gama de acciones que llevamos a cabo en la ciudad, es muy importante para el/la niño/a . Siempre digo que lxs niñxs son lxs más grandes luchadores, son ellxs quienes, cuando llegan a la escuela, empiezan a tener una resilencia y a hacerse respetar y luchar contra la cantidad de prejuicios que encuentran no sólo con los compañeros, sino también con un cuerpo docente  que puede llamarle “el negrito”, “el negrito que es cansón”, “el negrito que está en el patio”. Así las cosas, resulta fundamental que empiecen a verse de otra manera y también que se aborde el tema del nombre. Una maestra me decía “tengo un negrito que me decía que le da rabia que le llame negro cuando es negro, ¡habla tú con é!l”. Según me lo trajo lo primero que me dijo fue “ahí te lo dejo”, como si fuera un problema de los maestros etnoeducativos que están con esa conciencia de reconocer al otro por el ser. De lo que se trata es de apostar por una educación concertada, pertinente y de calidad.

L-.¿A qué te refieres con concertada?

F-.Cuando precisamente reconocemos en el entorno de la escuela, en el entorno del país, que construimos los saberes entre todxs. Los saberes, los currículum, los libros, las estrategias tienen que mirar a esa aceptación, reconocimiento, respeto y orgullo con el/la otrx, porque es así como construimos nuestra integralidad.

L-.¿No es complicado rescatar saberes que nunca se contaron o que se han ocultado?

F-.Precisamente, cuando hablamos de educación concertada y llegamos a las comunidades, es donde encontramos esas ganas de hablarlo y gritarlo, por lo que no es tan complicado el recolectar esos saberes. Cuando se le llega a una madre de familia o a una comunidad y se le dice “¿qué valores ancestrales se deben enseñar en la escuela?”, inmediatamente, la palabra brota.

L-.O sea que no buscáis sólo en libros sino también en las personas.

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F-.Claro, todo el tema de la oralidad, la “oralitura” está presente en un trabajo hecho no sólo por mí, sino por todas las comunidades. Tenemos mallas curriculares con enfoque diferencial de preescolar a grado once  y contamos con 680 maestros de todo el departamento.

L-.¿Qué medidas concretas consideras que podrían exportarse?

F-.

  1. La voluntad de autorreconocimiento que se hace no sólo desde la parte administrativa sino también con toda la comunidad afro que está en el territorio. Eso implica querer y desear reconocernos como tales y en toda nuestra potencialidad y dejar de ser “imitadores de”en nuestra propia sociedad para quedar bien.
  2. Ese orgullo de reconocer nuestra raíz desde el principio y traerla nuevamente al espacio.
  3. Asumirnos como sabedores que replican: es constantemente desde nuestra acción y nuestra manera de ser y expresarnos, nuestros valores, forma de vestirnos o relacionarnos con lxs demás que estamos replicando los saberes que tenemos.

L-.¿Qué dificultades habéis tenido en este camino y cómo las habéis superado?

F-.El primer paso para mí es la conversación con aquellos que toman decisiones. Tenemos que hablar con las instituciones. Nuestras luchas son muy importantes cuando se hacen desde las organizaciones del territorio pero resulta que, a veces, son transformaciones, únicamente, in situ. Necesitamos algo que masifique desde la mano de las políticas públicas y de los ejecutores de las mismas para que tomen decisiones desde el convencimiento y la conciencia de la necesidad de la mejora de los sistemas educativos, desde la multiculturalidad y la etnicidad.

L-.¿Y eso cómo se hace?

F-.Más desde la conversa que desde la disuasión o el tratar de convencer. Es vital esa conversa clara, sencilla y abierta para que la otra parte entienda que hace parte de su integralidad lo que él/ella/elle es. Entonces, esa conversación con los jefes de núcleo, con lxs rectorxs de cada institución es fundamental para que viabilicen lo que tenga que pasar dentro de sus instituciones. Un/x maestrx solx, desde una institución, guerreando, puede ser incómodx, puede que se vaya y entonces ¿cómo continúan las cosas?. Necesitamos que esté, pero no sólo lxs docentes, también lxs niñxs. Si unx niñx se traslada a otra institución educativa y allá no encuentra nada del proceso, sería un paso atrás. De ahí, la importancia de ese acuerdo colaborativo, yo creo que es lo primero. Cuando ya tenemos unx rectorx, tenemos camino abierto, empezando porque ellx es quien nos  dice qué maestrxs trabajarán conmigo. Yo ya llego directamente a entenderme con lxs maestrxs y lxs niñxs, sin necesidad de enfrentarme a toda esa burocracia que a veces se da.

L-.¿Y qué peso tienen las madres y los padres en todo esto?

F-.Hace poco hicimos una conversa con madres de familia de un Municipio antioqueño. Había 300 mujeres y lo que hicimos fue hablar con ellas sobre el tema para que, desde su hogar y con la presión que pueden hacer en las instituciones educativas las cosas pasen.

De este modo, ya tendríamos a unx rectorx, a unx maestrx, a unxs niñxs que están atentos a lo que están aprendiendo nuevo y a una comunidad que está acompañando en las labores escolares y aportando en ese proceso educativo. Le estamos diciendo al padre/madre del alumno “un momentico, esto no es un asunto sólo del/ de la maestrx y usted tiene unos saberes con los cuales vamos a contar para, entre todxs, hacer unos procesos formativos competentes”

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L-.¿Qué cambios se han notado ya en esxs niñxs en el tiempo que lleváis trabajando?

F-.Bueno, en Antioquia llevo ya cuatro años y ya tenemos el 100% de la ciudad de Medellín con esos acuerdos. Hace poco, hice una charla con 600 líderes estudiantiles de todas las instituciones educativas e inmediatamente me llenaron la agenda. Lxs chicxs están abiertxs a ese aprendizaje y a exigirle a lxs maestrxs que estudien, se capaciten e investiguen para que se lo puedan brindar. Algo tan simple como que lleguen lxs niñxs y digan “profe, ahí llegó unx afrocolombianx” en lugar de “ahí llegó unx negrx”. Ya no se da la burla hacia unx niñx indígena sino curiosidad acerca de su cultura. Entonces, poco a poco, cada uno caminando desde la casa, la escuela, el gobierno y el trabajo, lo podemos lograr. Es algo complejo y duro porque implica un convencimiento propio, sí, porque las leyes y las normas lo dicen, sin embargo hay que partir del convencimiento real de lo que creemos que es un beneficio para esta sociedad.

L-.Para mí es sinónimo negra española de afroespañola, ¿por qué esa diferencia entre negro colombiano y afrocolombiano?

F-.Vuelvo al mismo tema del reconocimiento de esa ancestralidad que ha sido ocultada años tras años, siglos tras siglos, dentro de lo educativo, para que lx mismx niñx sienta que hace parte de una sociedad que construye y que no sólo fue, en un proceso histórico y social, la persona que sirvió para ser esclavizada y que no tiene esos referentes continuos que necesita para decir “yo quiero llegar a ser y quiero lograr esto”.

L-.Proyectos a corto, medio y largo plazo

F-.A corto plazo toca esa conversa con lxs maestrxs de Medellín y lxs estudiantes. Vamos con revisión de los currículos escolares para contextulizarlos con los diferentes barrios y comunas de la ciudad.

Tenemos a mediano plazo unos encuentros, ya hemos hecho el primero titulado “ReconoSernos”. Muy ligado al decenio afro estará el segundo, llamado “Justicia” y el tercero será “Desarrollo”. En total, tres años donde dejaremos listas las estructuras para que los maestros y comunidades educativas tengan ruta a largo plazo con construcción de saberes en libros y textos que, realmente, los articulen no sólo en la escuela sino también en la secundaria y en la Universidad.

L-.¿Algún consejo que quieras trasladarnos?

F-.Urge la etnoeducación para que realicemos procesos de transformación en los territorios, para que avancemos de la multiculturalidad a la interculturalidad y construyamos un territorio que sea para todxs, donde nos miremos a los ojos y tengamos claro que somos diferentes pero tenemos los mismos derechos.

 

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